Se realiza bajo anestesia puramente local. Una pequeña incisión, de no más de unos milímetros permite acceder a los acúmulos grasos con una cánula de dos o tres milímetros de diámetro.
Un punto de sutura permite cerrar cada una de las incisiones practicadas. Sobre las zonas tratadas se coloca una prenda de compresión (faja, panty,...), que deberá llevarse durante unos días.
El paciente regresa en pocas horas a su domicilio. Se reincorpora a sus actividades habituales en unos días. Puede ducharse libremente a partir de las cuarenta y ocho horas.
Los puntos se retiran entre el cuarto y quinto día.
Por ejemplo, es habitual tratar, en la misma sesión, ambas caderas, la región abdominal y las zonas lumbares, los dos muslos y rodillas, etc.
Con las mejores técnicas y materiales introducidos en los últimos años, la liposucción-lipoescultura proporciona excelentes resultados y sobre todo, definitivos.